Una iluminación tenue, unos ruidos misteriosos, la sensación de tener dos ojos que siempre nos miran la espalda. Esto, y más, es la nueva excitante expansión de “Fallout: New Vegas”, que el pasado 21 diciembre Obsidian y Bethesda pusieron a nuestra disposición. ¿La ya larga duración de Fallout no había terminado de satisfacer nuestras ganas de misterio, de suspense y de apocalipsis? Parece ser que no, por lo que aquí tenemos “Dead Money”.
La historia comienza al recibir una señal de radio de origen desconocido, invitándonos a la inauguración del Casino de Sierra Madre. La transmisión nos conduce hasta un lugar escondido, una estancia subterránea en la que pronto se puede ver la radio que transmite el mensaje que nos ha traido aquí. Poco más, pero, antes de poder llegar a la radio, caemos inconscientes: cuando despertamos, la verdadera aventura empieza.
Recuperamos la consciencia y nos encontramos ante un personaje que se hace llamar padre Elijah, un personaje misterioso que nos explica lo que tenemos que hacer para él. Y digo “tenemos que” simplemente porque no tenemos alternativa. De hecho, tenemos ahora un collarín que nos obliga en hacer lo que el Padre quiera, obligándonos a cumplir su misión. Tenemos la opción de no colaborar, podemos realmente si queremos observar el poder que tiene un collarín explosivo. El Casino Sierra Madre, cuya inauguración había sido bloqueada por el inicio del holocausto nuclear, parece esconder, según dice la leyenda, un formidable tesoro que nuestro “amigo” Elijah quiere conseguir.
Desgraciadamente, la extensión, al contrario del magnífico “Fallout: New Vegas”, tiene unos defectos de jugabilidad. Principalmente, presenta una dificultad excesiva, especialmente en algunos puntos. Muchas veces el éxito en las diferentes pantallas se deben más a nuestra insistencia que a la habilidad y esto hace que, algunas veces, nuestro objetivo se convierta en un trabajo tedioso. Además, a veces, las texturas se repiten demasiado, y esto puede cansar a los jugadores más atentos.
En definitiva, “Dead Money” no es seguramente la mejor manera de disfrutar de vuestra consola, pero si eres de los fieles seguidores, incluso amantes, del juego original en el que se basa la secuela “Fallout: New Vegas” y, en general, te gustan los juegos conocidos como “Survival Horror”, podéis dejar una posibilidad a “Dead Money”, la última secuela del “Fallout: New Vegas”, una aventura de supervivencia entre máquinas tragaperras y mesas de blackjack.